Bodas de oro del colegio Valdeluz

El cardenal preside la Eucaristía de la celebración de las bodas de oro del colegio Valdeluz

El pasado 21 de octubre, el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, presidió una solemne celebración de la Eucaristía con motivo del 50 aniversario del colegio Valdeluz (c/Fermín Caballero, 53), perteneciente a la provincia Matritense de la Orden de San Agustín.

La Misa se celebrró en la parroquia Santa María de la Esperanza (Fermín Caballero, 53), anexa al colegio. En ella concelebraron, entre otros presbíteros, el prior general de la Orden de San Agustín, padre Alejandro del Moral, OSA; el vicario episcopal de la VIII, padre Ángel Camino, OSA; el prior provincial de la Provincia Matritense, P. Miguel Ángel Orcasitas, OSA; el director del centro educativo, P. José Carlos Ruiz, OSA y el párroco de Santa María de la Esperanza, P. Jesús Martín Palacios, OSA.

La misa fue cantada por la Escolanía del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Salamanca: Presentación de equipos 2017-18

El Colegio San agustín presenta de manera oficial a sus equipos para la presente temporada. Fúltbol  11, fútbol 7, baloncesto, balonmano, atletismo, predeporte. Desde la Dirección del Colegio les desean a todos una temporada cargada de emociones, sacrificio, compañerismo, compromiso y diversión. Gracias  a los chicos y chicas por participar del deporte en San Agustín, gracias a los padres por confiar en el Colegio y gracias a todos los que hacen posible que el deporte siga siendo una parte importante en la educación integral de los alumnos, especialmente a los entrenadores.

Comienzan los actos del 50 Aniversario del Colegio Valdeluz

Con la confección de un gran mosaico sobre el campo de fútbol, realizado por alumnos, profesores y personal no docente, comenzaron el lunes 16 de octubre los actos conmemorativos del 50 Aniversario del Colegio Valdeluz.

El Colegio Valdeluz cumple sus primeros 50 años de actividad educativa; es el continuador de la labor apostólico-docente que la Provincia Agustiniana Matritense venía desarrollando desde 1912 en el Colegio San Pablo, ubicado entre las calles Valverde, 25 y Barco, 22 de la ciudad de Madrid. El Colegio San Pablo, con el trascurso de los años, quedó pequeño y obsoleto a pesar de las ampliaciones y transformaciones que sufrió a través de sus 54 años de existencia, exigidas por la afluencia de peticiones de familias que deseaban dar a sus hijos una sólida formación científica y religiosa.

Por eso, en el capítulo provincial de 1964 sale elegido prior provincial el P. Gabriel del Estal, que acomete la ingente tarea de renovar los centros docentes que regentaba la provincia. Así inicia la búsqueda de una nueva sede para el Colegio San Pablo, sede que encuentra en al barrio del Pilar, en la zona norte de Madrid.

Inmediatamente se procede a la obtención de las reglamentarias licencias, tanto civiles como eclesiásticas, así como a la elección del equipo técnico encargado de llevar a cabo la construcción del nuevo colegio. Mientras tanto, en el verano de 1966 se habilitan unos locales en el citado barrio para proseguir con la tarea educativa hasta que se termine el nuevo centro. Por fin, el 16 de octubre de 1967 se inicia la actividad docente en el edificio central.

Dada su ubicación, se tuvo que acudir a una flota de autobuses para transportar a los alumnos, muchos procedentes de San Pablo y, por tanto, del centro de Madrid, aunque ya se iniciaban las matrículas de residentes en los edificios cercanos.

Adosada al colegio se construyó la residencia de los religiosos que, en recuerdo de su anterior sede se denominó Residencia Valverde. También se levantó la que en su origen fue capilla del colegio, convertida a partir de 1974 en la parroquia Santa María de la Esperanza.

El colegio, durante estos 50 años, ha sufrido numerosas transformaciones, tanto en lo material —aulas, material didáctico, campos de deportes, salón de actos, capilla, laboratorios, despachos, mobiliario…— para acomodarse a las nuevas exigencias sociales y educativas, como en su metodología y profesorado.

Las nuevas tecnologías y un profundo cambio cultural han obligado a revisar la clase magistral dando paso a una didáctica más activa, con medios audiovisuales e informáticos que, como tela de araña, lo invaden todo. Por otra parte, la pertenencia a la Unión Europea ha hecho que haya una mayor interrelación, en todos los ámbitos, entre las diversas naciones que la componen; ello  ha supuesto un mayor conocimiento de idiomas, especialmente del inglés. El Colegio Valdeluz es hoy un colegio bilingüe, oferta otros idiomas y promueve intercambios y visitas al extranjero.

Su alumnado fue creciendo progresivamente hasta el curso 1974-1975 en que alcanzó una matrícula de 2600 alumnos. Se estabilizó después en un número de 2300 hasta que las leyes educativas rebajaron la ratio de alumnos por aula, pasando de los 44 a los 30 o 25.

El colegio cuenta hoy con un número próximo a los 1700 alumnos en Educación Infantil (desde 2 años), Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato.

Noticias musicales octubre 2017

 

 

 

El 21 de octubre tendrá lugar un nuevo concierto de órgano en la Basílica a las 20:00h. El organista es el titular de la Catedral de la Almudena, D. Roberto Fresco.

También el 21 de octubre, la Escolanía cantará la Misa y un concierto en Valdeluz, con motivo de los 50 años de su fundación.

El 27 de octubre, tendrá lugar un concierto de la Escolanía en la Basílica, dentro del Festival de Escolanías que hemos organizado con el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial y Patrimonio Nacional.

125 aniversario del Colegio San Agustín de Palma

Se celebra, en el presente curso, el 125 aniversario del Colegio San Agustín de Palma de Mallorca. Con este motivo, tendremos un gran número de actividades y eventos para conmemorar tan señalado momento, que se anunciarán oportunamente. Animamos a toda la comunidad Educativa para participar activamente de las celebraciones que tendrán lugar a lo largo de todo el curso.

 

Inicio del Curso 2017-2018 en San Agustín de Salamanca

Más de 600 alumnos han celebrado hoy la inauguración del curso 2017/18 en el Colegio San Agustín. La gran capilla colegial se llenó de niños desde los 3 años hasta los más mayores de 2º de Bachillerato para participar en una celebración cargada de simbolismo. Tras las palabras de bienvenida por parte del Director General, el coro infantil animó la celebración con varias canciones, se leyó la parábola de los talentos y reflexionaron sobre su significado. La parte más simbólica de la celebración se produjo cuando los representantes de cada grupo fueron saliendo para leer a todos los compromisos que cada curso estaba dispuesto a asumir a lo largo del curso. Estos mismos representantes atravesaron una puerta ” abrieron las puertas al curso a la vez que se arriesgaban al entrar en la nueva andadura educativa que representa el curso 2017/18 “. Finalizada la celebración los alumnos y profesores de ESO Y BTO se hicieron la tradicional “foto de familia”.

50 aniversario del Colegio Valdeluz

El presente curso, 2017-18, nuestro Colegio Valdeluz de Madrid cumple su 50 aniversario. El día 16 de octubre de 1967 un grupo de alumnos y religiosos de la Provincia Agustiniana Matritense comenzaban su andadura y la labor educativa y evangelizadora en las aulas de esta casa.

Han sido muchos los acontecimientos, las generaciones de antiguos alumnos que han promocionado en nuestras clases, muchos los religiosos agustinos, profesores, y personas del servicio que han dado lo mejor de su vida para que el carácter propio del Colegio siga vivo; a la vez hemos gozado de reconocimiento y prestigio tanto dentro de la Orden y la Provincia como en nuestro entorno inmediato y en toda la Comunidad de Madrid.

Por este motivo, se programarán diversas actividades conmemorativas a lo largo del curso, que se irán anunciando oportunamente. Felicidades a todos los que lo han hecho posible.

XVI Congreso de la Amistad – Valdeluz 2017

LA EDUCACIÓN MULTIDISCIPLINAR: DE ESTUDIANTES A PERSONAS COMPROMETIDAS”

Hoy en día contamos con abundantes investigaciones donde se constata que, a pesar de que los niños, niñas y jóvenes de hoy en día tienen a su disposición y cuentan con más información que en ninguna otra época, este hecho no implica, sin embargo, que dicha cantidad de información (disponible y/o asimilada) tenga como consecuencia personas más comprometidas en la búsqueda de respuestas a las problemáticas de la sociedad contemporánea. La actual generación de niños, niñas y jóvenes es, con creces y sin ningún género de dudas, la más conocedora y consciente de las problemáticas sociales del tiempo que les ha tocado vivir. Sin embargo, no hay niveles de compromiso ciudadano significativamente mayores que antes. Si tomamos el ejemplo de la educación medioambiental (un campo de la educación ciudadana que se ha desarrollado enormemente durante los últimos 50 años), la investigación confirma que, si bien se han logrado avances notables en la toma de conciencia ambiental, ésta no se ha traducido necesariamente en un mayor compromiso eco-ciudadano, salvo excepciones puntuales como el reciclaje o el ahorro de agua, que no es poco, pero no es suficiente. Lo mismo sucede con otros aspectos de la educación ciudadana, tales como la educación para la diversidad cultural y cosmopolita, la educación del consumo responsable o la educación para la paz. Es por ello que centros de investigación educativa en muchas universidades del mundo han empezado a preocuparse por el tema y una de las cuestiones cruciales que se trata de resolver hoy en día concierne la manera de educar para que los estudiantes de primaria y secundaria, además de estar bien informados, hagan de esa información el motor de un compromiso por un mundo mejor (más sano, justo y digno para todos los seres humanos), un compromiso que es social, que es ciudadano.

Desde ahí, en el contexto de la educación ciudadana contemporánea se plantean preguntas como las siguientes. ¿Cómo contribuir a la resolución de los problemas sociales gracias a la educación de los ciudadanos y las ciudadanas?; ¿cuáles son los enfoques, la finalidad y los objetivos pedagógicos que mejor responden a la exigencia contemporánea de preparar ciudadanos comprometidos?; ¿qué tipo de formación necesitan los educadores y educadoras para trabajar por la consecución de esta finalidad formativa?; ¿cuáles son las materias implicadas en dicha formación?; ¿cuáles son los aportes de cada una de ellas?; ¿qué tipos de contenidos deben considerarse en las diferentes disciplinas para la consecución de una formación tendente al compromiso ciudadano?; ¿de qué manera deben ser abordados dichos contenidos?; ¿cómo conectar la información tratada desde las disciplinas con el compromiso ciudadano?; ¿cómo plantear la “colaboración” entre las diferentes materias con vistas a la consecución de una educación ciudadana comprometida con el mundo contemporáneo y sus problemáticas sociales?

La finalidad del XVI Congreso de la Amistad es abordar algunas de estas preguntas, así como otras que surgirán, sin duda, al hilo de la discusión motivada por nuestros invitados.

Adolfo Agúndez Rodríguez

PhD Profesor asociado Universidad de Québec en Montréal (Canadá)

Voluntariado de jóvenes españoles en la Misión de Tolé 2017

En el mes de julio 10 voluntarios de Madrid partimos para Panamá con mucha ilusión y cierta inquietud ante una realidad desconocida. Todos teníamos relación con el colegio Valdeluz y la parroquia Santa María de la Esperanza: cinco profesoras, 4 jóvenes de la parroquia y José María Martín (Chema), sacerdote agustino. Podemos decir que ha sido una experiencia maravillosa y gratificante. Es mucho más lo que hemos aprendido y recibido que lo que hayamos podido dar.

Desde nuestra llegada fuimos acogidos generosamente por la comunidad agustina de Tolé, formada por los PP. Higinio, Roberto, Anel y Fabián. Fue este último, zamorano de nacimiento, quien nos recibió al bajar del autobús que nos trasladó de Panamá capital a Tolé. Desde el principio pudimos comprobar que la inculturación en él había sido profunda, pues hablaba como un habitante más de la comarca de Chiriquí. La comunidad religiosa, con el párroco, P. Higinio al frente, nos abrió las puertas de su casa de par en par.

Tras planificar con el P. Higinio el plan de trabajo de nuestra estancia, nos dividimos en dos grupos de 5 personas: un grupo permanecería en Tolé la primera semana y el otro grupo subiría a Llano Ñopo, para intercambiarnos la siguiente semana.  Nuestra llegada a Tolé coincidió con la de 3 hermanas guatemaltecas de la “Congregación de Marta y María”. Venían a continuar la encomiable labor realizada durante muchos años en Llano Ñopo por las “Hermanas de la Madre Laura”. Monseñor José Luis Lacunza, obispo de David presidió la eucaristía de bienvenida de las hermanas en la capilla de Llano Ñopo. Al cruzar el puente del P. Moisés nos invadió una profunda emoción. Allí paramos para hacer una oración de agradecimiento a Dios por su vida entregada.

Llano Ñopo, un lugar de encanto

Llano Ñopo  se encuentra en la serranía del río Tabasará, en plena zona de la Comarca Ngábe- Buglé.  Allí la mayoría de sus habitantes son indígenas guaymíes, aunque también hay latinos. Es el último paraje  al cuál se puede llegar con “carro”. Debido a esto, muchas gentes de las  comunidades vecinas bajan a este lugar  para proveerse de alimentos y mercancías transportadas en dichos carros. Durante estos días vimos que trasladaban también tejados de cinc. Llama la atención nada más llegar el numeroso grupo de niños que hay en todas las comunidades que visitamos.

Veintisiete años después de la muerte del P. Moisés al cruzar las crecidas aguas del rio Tabasará cerca de la comunidad de LLano Ñopo, los agustinos quisieron rendirle homenaje construyendo en esa misma comunidad de la comarca Ngöbe Buglé una residencia que lleva su nombre. La idea surge de los padres agustinos, que ven cómo el colegio de esta comunidad va creciendo y no hay lugar para que los estudiantes puedan hospedarse con garantías de una buena alimentación y seguridad para sus pertenencias. En el 2006 los moradores de Llano Ñopo donan 1/2 hectárea para tal fin. El P. Luis Fran, comienza las primeras obras, que ahora completan Roberto Carpintero y Fabián Cerezal. Actualmente viven en ella, de domingo a viernes, 35 estudiantes.

Los estudiantes de la Residencia colaboran en todo tipo de trabajo: acarrean ladrillos, ayudan en la construcción de letrinas, cortan el césped, pintan, cuidan de la pequeña granja etc. Por la noche tuvimos la oportunidad de prestarles apoyo escolar. Durante la estancia en Llano Ñopo visitamos la escuela de la comunidad, compartimos con los niños la importancia del trabajo en equipo y el valor de la amistad. Al principio los niños se muestran tímidos, pero a medida que te acercas a ellos se abren y te muestran su confianza. Todo termina con unos juegos y la gran sorpresa de la piñata. Por la tarde visitamos a varias familias, que nos abrieron sus casas y nos invitaron a tomar un café, un poco de arroz, bebida de avena, o lo que tuvieran….. Había oído decir que los que tienen poco son más generosos que los que les sobra de todo y aquí tuve la posibilidad de experimentarlo.

Acogida en las comunidades

Desde Tolé visitamos diversas escuelas y comunidades: Llano Culebra, Alto Caballero, Cerro Viejo, Algodón y Chichica, Conejo, Alto Ciénaga….  Lo primero que hacíamos era desarrollar el taller que teníamos preparado. Nos impresionó el trato amable que recibimos de los directores y profesores de las escuelas y las facilidades que nos dieron en todo momento. Incluso cuando les preguntábamos si podíamos celebrar la Eucaristía su respuesta inmediata era: “¡Cómo no!”. A la Eucaristía también acudían personas adultas de la comunidad. En Chichica, durante el fin de semana, pudimos comprobar la vitalidad y la fe de esta  comunidad. Por la tarde desarrollamos unos juegos con los niños y tuvimos una Celebración de la Palabra con los jóvenes. Por la noche dormimos en los locales de la capilla, que se encuentra en remodelación y ampliación. Nos hablaron del encuentro juvenil que se celebra allí todos los años. Mientras tanto, el otro grupo estuvo en Alto Tugrí, que tiene un encanto especial con la cabaña de los voluntarios y la pequeña iglesia de madera. Cuando fuimos a buscarles parecía que estábamos en lo alto de una montaña española. Incluso hacía frío…..Con la comunidad rezaron el Rosario y tuvieron Celebración de la Palabra.

Son muchos los nombres que han quedado grabados en nuestro corazón para siempre: Rafa, Cecilia y Nikito, Ladislao, Sebastián, Cristóbal, Esperanzo, Santa y otros muchos….. Es encomiable la labor de los Delegados de la Palabra y los catequistas, que mantienen viva la fe en la comunidad. Todos los meses acuden a Tolé para recibir la formación necesaria, que junto al “Pan de la Palabra”, les ayuda a dar la catequesis semanal. También vimos cómo se imparte catequesis a los niños y a los jóvenes, antes o después de la Eucaristía.

La obra social realizada por los agustinos

Hemos comprobado la inmensa labor desarrollada por los padres agustinos y las hermanas “lauritas” a lo largo de casi 50 años. Han conseguido que llegue la carretera a lugares muy apartados, la canalización del agua, la instalación del centro de salud, la creación de las residencias de Estudiantes RESA y Padre Moisés, la creación de casas de acogida para aquellos que van de paso, la edificación de capillas en todas las comunidades….. El centro de costura de mujeres nos pareció que era una obra muy buena para dignificar el trabajo de la mujer. Nos proporcionaron chákaras y otros bellos recuerdos. Y sobre todo, resaltamos la presencia, apoyo y respeto de los misioneros a la cultura del pueblo Ngábe- Buglé. En las comunidades recuerdan con cariño a los primeros misioneros como Julio de la Calle, Francisco Galende, Francisco Iturbe, Ramón Villacorta, José Majadas, José Laín, Angel Jorge. También recuerdan a otros posteriores, Jesús Torres, Francisco Partida, Luis Francisco Andrés…..Todo el mundo recuerda al P. Moisés González, cuyos restos reposan en la parroquia de Tolé y cuya causa de beatificación está ya abierta. Ahora los tiempos han cambiado, pues ya se puede llegar en carro a muchos sitios. Por cierto, ¡menudo susto se llevaban los voluntarios con las bromas de Fray Fabián  bajando en el carro desde Llano Ñopo!

En el centro misional San José Obrero está la Residencia de Estudiantes San Agustín de Tolé (RESA). Fue fundada hace ya 40 años. Allí 105 chicos y chicas tienen la oportunidad de estudiar, pues de lo contrario tendrían que recorrer varias horas de camino cada día para llegar al colegio de Tolé. Carmen, su atenta directora, nos explicó con toda amabilidad cómo los niños colaboran en las labores domésticas. Tienen una pequeña biblioteca, sala de informática, comedor y dormitorios. Un día celebramos la Eucaristía con ellos. Pudimos comprobar que en Panamá también el fútbol es el deporte rey, pero allí los campos son de hierba natural, pue no hubo un solo día en que no cayera una tormenta. Nos decían que estábamos en invierno, pero cuando llega diciembre ya no llueve apenas… En la visita a las casas nos encontramos con personas agradecidas que habían estudiado en RESA. Algunos han llegado a la universidad e incluso son hoy día agustinos, como los PP. Anel o Roberto.

Nuestro agradecimiento por todo lo que nos han enseñado

Lo que más nos ha impresionado es la fe en Dios de las personas sencillas que visitamos en su casa, la manera en que nos acogieron, su bondad, cómo repartían y pedían “bendiciones”. Los momentos difíciles, como la subida andando por el escarpado camino que va de Llano Ñopo a Alto Ciénaga, nos hicieron más fuertes. En la evaluación final todos los voluntarios resaltaban el acompañamiento constante del P. Higinio y Fray Fabián, su continua preocupación para que en todo momento nos sintiéramos bien y su sana alegría y sonrisa permanente, que nacen de los corazones puros.

A nivel de grupo hubo una buena cohesión entre nosotros, cada uno dio lo que pudo según sus posibilidades y siempre respetamos el ritmo de cada uno. Quizá nos faltó más tiempo para integrarnos en las comunidades y acompañar más a las personas y a los niños de las residencias. Llevamos para allá cartas y saludos de los niños del colegio Valdeluz que colaboran con las becas de RESA y nos traemos también para España sus saludos y hermosos trabajos y cartas. Así el hermanamiento resulta mucho más cercano. Sabemos que es difícil trasladar lo vivido allí a la realidad de España. Pero no cabe duda de que nuestra mente se ha abierto mucho más, hemos comprobado que con menos cosas se puede ser feliz, que quien tiene menos sabe compartir lo poco que tiene, que el valor de la amistad y la acogida son fundamentales. Nos falta ahora pararnos, reflexionar y asimilar lo que hemos vivido. Pero creo que nuestra visión del mundo va a cambiar….

Luis, uno de los voluntarios que ya había estado en Panamá en otra ocasión, me decía que esta vez la experiencia había sido más pastoral, sin dejar de ser social. Nos hemos sentido de verdad mensajeros de la Palabra de Dios. Creo recoger el sentimiento de todos los voluntarios al resumirlo todo en una palabra: “Gracias”, a toda la comunidad religiosa de Tolé por ser como sois. Queremos hacer realidad en nosotros el deseo de ser bienaventurados por “dar sin recordar y recibir sin olvidar”. Nunca olvidaremos todo lo que nos habéis regalado estos días.

P. José María Martín y Voluntarios