Aldovera y Monsalve, Jerónimo (+1630)

Jerónimo Aldovera y Monsalve

Jerónimo Aldovera y Monsalve

Nacimiento, ingreso en la Orden y formación. Predicador, prior y catedrático

Fue natural de Cariñena, de la provincia de Zaragoza, donde nació el 1561, y tuvo por padre a D. Jerónimo Aldovera y D.a Maria Monsalve. Cuando tuvo terminados los estudios de Humanidades, se sintió inclinado a la vida del claustro, y pidió y le fue concedido su ingreso en el convento agustiniano de San Sebastián de Epila. Pronunció los votos religiosos el 1581 en manos del P. Prior Fr. Antonio Hidalgo. «Luego que hubo profesado, escribe el P. Jordán, se dio tan de veras al estudio de las divinas letras y ejercicio de las virtudes, que vino a ser uno de los más excelentes varones que ha tenido la Orden en esta provincia, en santidad y sabiduría, siendo maestro de sabios y ejemplo de virtuosos y observantes religiosos. Era excelente filósofo, gran teólogo y elocuentísimo predicador. Acabados los estudios de Filosofía y Teología, le hicieron Lector en la Orden. Después fue catedrático de Vísperas de Teología en la insigne Universidad de Zaragoza, donde leyó muchos años con tan gran aplauso, que fue asombro en sus argumentos.

Acabados los doce años de leer en la Orden, le confirieron el grado de Maestro, y fue nombrado Calificador del Sto. Oficio. Después le hicieron Prior del convento de Zaragoza en el año de 1599, y mostró tal prudencia en su gobierno, junto con celo grande de la mayor observancia, que siendo a todos admiración su gobierno y su sabiduría, era imán que les tenía robados los corazones con su afabilidad, predicación y ejemplo. Tres veces fue Prior del convento de Zaragoza y otras tres provincial de esta provincia. Tuvo asimismo todos los oficios más honrosos de ella, y siempre se portó en su gobierno con tanta igualdad, prudencia y discreción, que de la entereza sabía hacer agasajo, y de la gravedad cariño; mostrándose a todos tan suave y apacible, que ninguno le buscó que le hallase desabrido, y ninguno se apartó de su presencia triste. En el tiempo que fue Prior de Zaragoza, hizo la librería de este convento, así en lo material de su fábrica, como en lo formal de sus libros; que uno y otro hizo de su depósito; y en uno y en otro es una de las mejores de Zaragoza. Hizo también los aljibes; ayudó asimismo con cuantiosas limosnas para la fábrica de la enfermería, que también hizo en su tiempo, y dejó cincuenta libras de renta, veinticinco para la librería, y veinticinco para la enfermería. Fue observantísimo de los votos regla y constituciones.»

Fraile virtuoso

Prosigue el P. Jordán hablando de las virtudes de tan preclaro religioso, y especialmente se fija en su amor a la pobreza y su despego de todo lo terreno. Como prueba de desinterés y lo arraigada que estaba en él esa virtud, reproduce la renuncia que hizo de todo cuanto tenía a favor del convento de Zaragoza en 7 de Enero de 1628. Manifiesta, además, en ese documento modelo el cariño tan grande que profesaba al citado convento, donde había vivido cuarenta y cuatro años, y donde el 18 de Julio de 1630 le sorprendió la muerte, dejando el buen color de sus virtudes y la memoria envidiable entre sus hermanos de haber pasado de este mundo a la eternidad a recibir el premio que Dios tiene preparado para galardonar a sus fieles servidores.

Gregorio Santiago Vela, OSA