Castro, Diego de (+1615)

Fue hermano carnal de Juan de Castro, y nació también en Toledo, en cuyo Convento profesó el día 28 de octubre de 1568. En 1573 pasó al Perú, sin haber terminado aún los estudios eclesiásticos ni estar ordenado «in sacris». Acabada brillantemente la carrera y ordenado sacerdote, fue nombrado en 1576 Regente de estudios en el convento del Cuzco. El hecho de haber sido nombrado para este cargo nos indica ya el grado de preparación con que había terminado la carrera eclesiástica. Por otra parte, además de las obligaciones que llevaba aparejadas dicho cargo, tras recibir el grado de Maestro en Sagrada Teología, se dedicó a la predicación, con gran éxito según sus contemporáneos.

En 1584 fundó el convento de Potosí y en 1594 fue elegido Visitador de la Provincia peruana de Ntra. Sra. de Gracia. Dos años más tarde pasó, junto con varios religiosos, a Chile para aliviar las necesidades de personal que tenía el convento de Santiago. En 1604, comisionado por el Provincial, llevó a cabo la visita canónica de todos los conventos agustinianos chilenos. En 1606 hubo de regresar a Lima, llamado por los Superiores, a fin de que hiciese oposiciones a la cátedra de Prima de Sagrada Escritura en la Universidad de san Marcos, consiguiéndola por una gran mayoría de votos frente a los otros oponentes. Fue notable su prestigio en el desempeño de la misma y así lo ponderan nuestros cronistas. En 1610, se vio aquejado de una parálisis que le obligó a abandonar las clases, retirándose al convento de Guadalupe, en el que vendría a fallecer en 1615, después de sobrellevar con paciencia ejemplar aquella enfermedad.

A propósito de sus escritos, comenta el P. Vela, recogiendo lo que decían de él Carvajal y Vargas y el P. Víctor Maturana: «Después de su muerte se ha conservado su memoria, y si no hubiese sido tan humilde, tendrían hoy los literatos impresas sus obras. La única que se ha publicado es la Oración fúnebre que dijo el año de 1606 a las exequias del Arzobispo D. Fray Luis López de Solís por haberlo mandado la Real Audiencia de los Reyes que gobernaba la vacante del Conde de Monterrey. El P. Maturana afirma, sin embargo, que vieron la luz pública algunos otros escritos del P. Castro, pero no cita más que la expresada Oración que lleva esta portada: Sermón en la muerte del Maestro Don Fray Luis López de Solís de la Orden de Sant Augustín, Obispo de Quito y electo de Charcas. Por el Padre Fray Diego de Castro de la mesma Orden, Cathedrático de Biblia en la Universidad de los Reyes».

Teófilo Viñas, OSA