Cepeda, Pedro de (+….)

Fue natural de la ciudad de Toledo e hijo de padres nobles y pariente muy cercano de san Alonso de Orozco. Ignoramos tanto el año de su nacimiento como el de su muerte, así como también el convento en que profesó, lo que no deja de llamar la atención, dado que se trata de una de las grandes figuras agustinianas del siglo XVI. Éste es el sobrio retrato que hace de él el agustino peruano P. Antonio de la Calancha, su primer biógrafo:

«Es uno de nuestros doce fundadores. En el cuerpo mínimo, en las virtudes y letras máximo; en la prudencia y juicio, profundo; en la oración continuo; en la pobreza y predicación, evangélico; en la penitencia admirable»-

Había sido el emperador Carlos V el que había solicitado al entonces Provincial, fray Francisco Serrano, el envío de misioneros agustinos al Perú, para lo que le había otorgado la correspondiente cédula en Valladolid el 23 de marzo de 1550. Dos días más tarde se iniciaban los preparativos para una gran misión, compuesta por doce religiosos, que se reunieron en Salamanca. Embarcados en el puerto de Cádiz, tras una larga travesía, llegaron a El Callao a finales del mes de mayo de 1551. Hecha la primera fundación en Lima, se reunieron acordando dar comienzo a una nueva Provincia, en la que el P. Pedro Cepeda ocuparía el cargo de Definidor. Tres años más tarde, en el segundo Capítulo, hubo de regresar a España, nombrado Procurador general de la nueva Provincia, cuya misión era organizar otra misión. Y, en efecto, en 1556 regresaba al Perú, acompañado de otros once religiosos.

En 1560 fue nombrado Prior del convento de Cuzco, en el que explicó Teología con gran provecho de los estudiantes. Presidió el Capítulo celebrado en Lima en 1563, en el que salió elegido Provincial. Terminado el mandato al frente de la Provincia, hubo de viajar de nuevo a España con una serie de importantes asuntos cuya solución exigía su presencia en la Corte. Tenemos constancia de que sus gestiones fueron coronadas por el éxito.

Casualmente por aquellos días el P. Rodrigo de Solís estaba organizando en la Provincia de Castilla una misión de cincuenta religiosos para reformar la Provincia de Aragón; pues bien, uno de los elegidos para aquella tarea fue el P. Cepeda; él iría como Prior del Convento de san Agustín de Barcelona y además como Visitador de todos los conventos del Principado de Cataluña. En el Capítulo celebrado en1571 fue elegido Provincial de aquella Provincia. Suponemos que cumplió el trienio; en todo caso, sus biógrafos —el P. A. de la Calancha y el P. T. de Herrera— no nos dan ninguna noticia más.

Teófilo Viñas, OSA