Mariano de la Mata Aparicio

Nació en una sencilla familia cristiana de Barrio de la Puebla de Valdavia (Palencia, España), en 1905. Tres hermanos suyos ingresaron antes que él en la Orden de San Agustín. El P. Mariano estudió en Valladolid y La Vid (Burgos) y fue ordenado sacerdote en 1930.

Después de dos años en España, embarcó a Brasil donde desplegó una extensa actividad apostólica en la educación y, sobre todo, en la asistencia diaria a los pobres, los enfermos y los niños.

El P. Mariano fue un santo de lo cotidiano. De carácter firme, pero generoso y sensible. Amable y cercano en la relación personal. Devoto fervoroso de María, enamorado de su sacerdocio y del ministerio sacerdotal, amante de la Eucaristía que celebraba con singular devoción.

Murió el 5 de abril de 1983. Fue beatificado el 5 de noviembre de 2006 en la catedral de São Paulo, en Brasil, por el Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para los Santos que presentó al nuevo beato diciendo:“El padre Mariano fue pobre con los pobres, humilde con los niños y sensible con los enfermos y los ancianos, trabajador con los alumnos, los fieles y la asociación de las Oficinas de Santa Rita, misericordioso con los penitentes, puro de corazón, pacífico en la comunidad de los religiosos agustinos y en su familia, superando las dificultades con la oración y el sacrificio, dirigiéndose constantemente a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación, hasta el momento en que dejó esta vida”.

Sus restos descansan al lado del altar de su querida Virgen de la Consolación, en la Iglesia de San Agustín de São Paulo.

Texto tomado de la página web de la Orden de San Agustín