Saona, Jerónimo de (+1629)

Hierarchia

Hierarchia

Sobrino de los hermanos Gaspar y Gabriel Saona, como ellos nació también en Mota del Cuervo. Después de su profesión religiosa en el convento de san Agustín de Valencia, el 14 de octubre de 1573, fue enviado a cursar sus estudios en Barcelona, donde, tras conseguir los grados de Maestro en Artes y Doctor en Teología, ocupó en 1586 la cátedra de Prima de teología en la Universidad de la Ciudad Condal. Fue él el primero que enseñó teología también en el colegio de san Guillermo de la misma ciudad, que había sido fundado en 1587 por los padres Gaspar de Saona, provincial, y Pedro Malón de Chaide, prior del convento de san Agustín.

En el Capítulo de 1589 fue nombrado prior de este mismo convento de san Agustín, sucediendo en el cargo al autor de La conversión de la Magdalena. Volvió a ser reelegido en 1595. En 1599, con autorización del P. General de la Orden, se pasó a la Recolección, siendo su primer destino el convento de Talavera, como predicador. El 21 de noviembre de 1600 fue enviado a fundar el convento de El Toboso y en 1601, elegido definidor, pasó a llamarse fray Jerónimo de san Lorenzo. A principios del año 1602 hizo su segunda fundación-el convento de Zaragoza-, del que sería nombrado prior, desempeñando al mismo tiempo el cargo de Vicario de Aragón. En ese mismo año fundó el convento de Borja (Zaragoza). Finalmente, el 5 de julio de 1603 culminó su actividad fundadora con la apertura del convento recoleto de Valencia.

A partir de este último año se eclipsa, casi por completo, su biografía, pues sólo sabemos que regresó de nuevo a la provincia de los Agustinos Calzados de Aragón, en la que vivió con gran ejemplaridad hasta su muerte en 1629. Nos dejó algunos escritos importantes, de los que el más conocido e interesante es el que lleva por título Hierarchia celestial y terrena, y symbolo de los nueve estados de la Iglesia militante, con los nueve Choros de Angeles de la Triunfante, editado en Barcelona en 1598.

Al comienzo de la obra, y después de las aprobaciones de rigor, vienen varios elogios en verso, tanto de la obra como del mismo autor Vale la pena reproducir el del P. fray Jerónimo Aznar:

“Mirad quién es Saona y quál su celo oyd su dulce canto sonoroso y ved cómo descubre artificioso el orden que Dios puso allá en el cielo.
Allá se ha remontado, con su buelo, veloz, subtil, preclaro, mysterioso, do está el supremo Choro milagroso y dél nos dá traslado acá en el suelo.
Bien muestra aquí, en su libro ser sobrino De aquel Saona grande sin segundo, tan sumo en letras sacras, tan nombrado.
Quel nombre del gran Pablo le convino, según el parecer de todo el mundo, más veldo (vedlo) en el sobrino que ha dexado”.

Teófilo Viñas, OSA