Rodríguez González, Benito

P. Benito Rodríguez González

P. Benito Rodríguez González

Nació en Armellada (León) el día 18 de marzo de 1873. Sus padres se llamaban Francisco y Francisca. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción a los dos días de nacer.

Hizo el noviciado en los agustinos de Valladolid, donde profesó de votos simples el 20 de agosto de 1889. Cursó los estudios de filosofía en Valladolid, los de teología en los monasterios de Santa María de La Vid y de San Lorenzo de El Escorial, ordenándose de sacerdote el 9 de febrero de 1896.

El mismo año de su ordenación se le destinó a la Residencia de la calle de Valverde, de Madrid. En 1898 era procurador de la casa. Al año siguiente pasó de inspector al colegio de Estudios Superiores de San. Lorenzo de El Escorial, a la vez que se preparaba para el examen de lector, concediéndole el título el 26 de julio de 1900.

En el capítulo provincial de 1903 fue nombrado primer director de la revista El Buen Consejo, con residencia en el Monasterio, donde también era profesor de los jóvenes seminaristas. Lo fue durante un año. En septiembre de 1904 fue destinado al colegio de Ronda, como profesor, siendo también confesor y director espiritual hasta 1908. En 1912 se le nombró vicerrector y, de nuevo volvió a ser director espiritual.

Celebrado el capítulo provincial de 1916 fue nombrado definidor de Provincia y director de la revista La Ciudad de Dios, con residencia en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Continuó en este último cargo hasta 1924. Era también administrador y regente de la imprenta instalada en el Monasterio.

Al finalizar los cargos anteriores se le nombró prior del Real Monasterio durante un trienio. Terminado el priorato se le destinó a la residencia de Palma de Mallorca, donde residió hasta 1933.

Fue nombrado prior de la casa seminario de Leganés en 1933, en la que tenía bajo su responsabilidad la misión delicada de la formación de jóvenes profesos (1933-34), de novicios clérigos y hermanos, además de los seminaristas aspirantes al sacerdocio (1934-36).

Había sido nombrado prior de Palma de Mallorca en el capítulo celebrado en Madrid el 11 de julio de 1936. Cuando los sucesos del 18 de julio se encontraba en el Monasterio, a buen seguro para asistir a la toma de posesión del nuevo prior, que se realizó en ese día.

Incomunicada a la comunidad, el padre Benito fue detenido con todos los demás religiosos el 6 de agosto en encarcelado en la prisión de San Antón. Pasó casi cuatro meses encerrado y sujeto a las penalidades y privaciones carcelarias. Fue juzgado con los demás religiosos por tribunal establecido en la misma prisión. Se le condenó a muerte por su condición de religión, declarada por él. El último día de noviembre su nombre figuraba en una larga lista de presos, a quienes se despertó a primeras horas de la mañana. Le despojaron de todo y le ataron las manos a la espalda. Tras largas horas de espera en una sala grande a la entrada de la prisión, se le condujo con otros 50 agustinos a Paracuellos del Jarama, donde fue asesinado a media mañana del día 30 de noviembre de 1936. Según los testigos presenciales todos dieron muestras de gran valor, de fe y religiosidad.