Misión Tolé

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Situación

ToléLa Misión de Tolé está situada en el distrito del mismo nombre, el más oriental de los doce que componen la provincia de Chiriquí (Panamá). El distrito abarca un territorio de 1.319 km2, que se prolonga desde la cumbre de la Cordillera Central hasta el Océano Pacífico. Está dividido en doce corregimientos: Tolé, Alto Caballero, Cerro Caña, Cerro Iglesia, Cerro Puerco, Cerro Viejo, Chichica, Maraca, Peña Blanca, Potrero de Caña, Sitio Prado y Quebrada de Piedra. En fecha reciente, el Gobierno Nacional creó la «Comarca Ngöbe-Buglé», con límites precisos y con una muy discreta autonomía.

El distrito tiene una población de unos 42.000 habitantes, de los cuales las dos terceras partes son indígenas gnöbe (guaymíes) y mestizos. La mayoría de esta población se halla dispersa en pequeños asentamientos, a los que sólo es posible llegar a pie o a caballo, atravesando ríos o quebradas, por senderos empinados de montaña, y gran parte del año difícilmente transitables.

Historia

A finales de 1968 tres obispos -Mons. Marcos G. McGrath, de Veraguas; Mons. Daniel E. Núñez, de David, y el obispo agustino recoleto Mons. Martín Legarra, de Bocas del Toro- entre cuyas diócesis se repartía una extensa región habitada por indígenas guaymíes-gnöbe y campesinos, ofrecieron a nuestros padres de Panamá la posibilidad de hacerse cargo de una parte de la citada región con categoría de misión. La oferta es encaminada por el P. Félix Valenzuela al P. Provincial, Gabriel del Estal, quien desde el primer momento acoge la idea con gran interés. No obstante, piensa que el proyecto debe ser aprobado por la Provincia, para lo cual, llevada la propuesta al Capítulo Intermedio (2-1-69), se determinó hacer, por vía de urgencia, una consulta a todos los miembros de la Provincia. El resultado lo comunicaba el día 15 de febrero de 1969: ciento veinticuatro votos a favor y sesenta y tres en contra. En consecuencia, la misión quedaba aceptada.

El contrato entre las tres diócesis, representadas por el obispo de David, Mons. Daniel E. Núñez, y la Provincia Matritense, representada por el P. Gabriel del Estal, tras una meticulosa elaboración, lleva fecha de 20 de septiembre de 1969. Tendría una duración de diez años, renovables indefinidamente. Con fecha 10 de diciembre del mismo año otorgaba en Roma su «nihil obstat» el P. General, Agustín Trapé. Ese mismo mes el P. Gabriel del Estal nombraba como primer misionero al P. Julio de la Calle, quien tomaba posesión de la misión el día 8 de febrero de 1970; el 15 de octubre de este mismo año se incorporaba a la misma el P. Francisco Galende y un año más tarde llegaba el tercer miembro del equipo, el P. Francisco Iturbe, que desde 1966 se encontraba en Chitré.

Describiendo la tarea inicial en que se empeñaron, escribe el P. Francisco Galende:

«Desde los inicios procuramos conscientemente no caer en la vieja tentación de llegar, hablar, actuar y volcar, sin más, nuestro propio bagaje espiritual y cultural en los nuevos evangelizandos. Antes de hablar y actuar, necesitábamos observar y escuchar; captar primero interrogantes antes de ofrecer respuestas prematuras… El conocimiento de la realidad y la debida ubicación en la misma agotaron los dos primeros años de nuestra vida misionera».

La observación de la realidad junto con el estudio y el contacto con las experiencias de otros Equipos de Evangelización (San Miguelito y Veraguas en Panamá y Choluteca en Honduras) alumbró la idea feliz en torno a los que debían ser sus principales colaboradores: los «Delegados de la Palabra».

Es entonces cuando se comienza a elaborar un plan orgánico de acción propiamente evangelizadora. Su objetivo inmediato fue la selección y preparación de estos «Delegados de la Palabra» para cada comunidad del campo. Asistirían a un cursillo de Iniciación cristiana que se debía de impartir en el Centro Misional durante el mes de mayo de 1972. Con el cursillo se daba inicio a todo un proceso de formación cristiana con jornadas mensuales de estudio y convivencia a lo largo del año, en las que los participantes recibían no sólo la instrucción religiosa, sino la más completa capacitación humana. Ellos debían de ser los que «desde dentro» hiciesen de fermento vivo de transformación en cada una de las comunidades indígenas. «Nuestro Plan de evangelización -decía pocos años después el P. Francisco Galende- va ampliándose sucesiva y gradualmente con diversos programas a partir de y en torno a su eje indiscutible: los Delegados de la Palabra».

Lo que sí hay que hacer notar es que, desde sus comienzos, el plan se asentó muy acertadamente sobre unos criterios básicos que hacían una justa y equilibrada síntesis entre «evangelización», «sacramentalización», «liberación», «cambio social» y «conversión personal». Un Plan que estaba en sintonía con las líneas trazadas en la época por la Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi y con los Documentos de Medellín y Puebla.

Antes de la llegada de los agustinos y de las hermanas lauritas, la acción de la Iglesia había sido esporádica y superficial: gran número de comunidades del área, sobre todo indígenas, no habían visto jamás una religiosa o un sacerdote, en el lugar.

Infraestructura pastoral

La misión tiene su sede principal en el Centro Misionero “Jesús Obrero” ( C.M.J.O.), situado en Tolé. Dependiente de él existe un subcentro misional en Llano Ñopo, en el corazón de la reserva indígena, a unas ocho horas a caballo (unos 30 Km) del Centro Misional.

El Centro Misional “Jesús Obrero” fue creado por la Diócesis de David en 1970, con la finalidad de promover la evangelización integral en todo el distrito de Tolé y específicamente entre los indios ngöbe (guaymíes) y campesinos. Se empleó el campamento de la Compañía Morrison, levantado durante la construcción del último tramo de la carretera panamericana. Es el lugar habitual de residencia del equipo misionero y el punto de partida hacía los campesinos e indígenas.

El subcentro de Llano Ñopo había sido creado antes de la llegada de los agustinos. En un principio constaba de un centro de salud y una escuelita. Ambas instituciones estaban regentadas por las religiosas de la Madre Laura. En la actualidad sigue viviendo allí una comunidad de hermanas lauritas.

El desarrollo del proyecto global de evangelización y promoción humana fue haciendo indispensables numerosas obras e instalaciones materiales, que se llevaron a cabo con el apoyo de personas, grupos y organizaciones locales o internacionales. He aquí las obras principales:

– el Centro de Cursillos y Promoción humana en el Centro Misional Jesús Obrero, inaugurado el 28 de abril de 1972. Dispone de capilla, dos amplios dormitorios, salón de conferencias, cocina y comedor. Desde sus comienzos, fue lugar apto para jornadas, retiros, seminarios, etc., no sólo para la misión, sino para la diócesis y aun para el país.

– más de cuarenta capillas para otras tantas comunidades;

– locales para reuniones en algunas de las comunidades que poseen programa de promoción de la mujer;

– un gran salón parroquial, anexo a la iglesia de Tolé;

– un «Hogar Guaymí» en Tolé y otro en Llano Ñopo, que son casas-dormitorio para acoger temporalmente a los numerosos indígenas que acudían por diversos motivos a dichos lugares;

– una residencia-internado para los estudiantes de la Residencia San Agustín ( RESA). en el Centro Misional de Tolé.

– una nueva residencia para la comunidad en el Centro Misional, en sustitución de las casas prefabricadas del campamento de la Compañía Morrison, donde vivieron los misioneros hasta que el deterioro las hizo totalmente inhabitables.

– Un comedor escolar y una biblioteca en Llano Ñopo, además del arreglo de la capilla del asentamiento y de la residencia de la comunidad agustiniana.

– Una residencia en Llano Ñopo para estudiantes: Residencia P. Moisés.

– Se ha conseguido, además, que las Autoridades abran algunos caminos que facilitan la penetración con vehículos de doble tracción a varios poblados a los que era muy difícil el acceso. En la actualidad se está luchando para que se asfalte el camino a Llano Ñopo.

– Se han construido bajo la dirección, control y aliento del C.M.J.O., cinco puentes en lugares estratégicos. Alguno de ellos alcanza los 80 metros de luz. Un cálculo aproximativo valora estas obras en unos 250.000.00 $ USA. Esto, sin incluir el transporte de los materiales que, en muchos casos, exigió la colaboración de helicópteros.

LA ACCIÓN MISIONERA

El equipo misionero está integrado normalmente por tres sacerdotes agustinos y cinco hermanas de la Madre Laura. A ellos se les unen cinco Delegados Animadores que cumplen, sin serlo, las funciones de Diáconos permanentes. También integran el equipo dos ingenieros agrónomos y cuatro extensionistas, así como una persona que trabaja en la promoción de la mujer y los tres profesores de RESA. Apoyo fundamental del equipo son los Delegados de la Palabra, agentes insustituibles de la labor espiritual y humana entre campesinos e indígenas.

En el año 1971 se elaboró el primer Plan de Pastoral de Evangelización para el distrito de Tolé. El equipo misionero reelabora y concreta anualmente los objetivos generales y específicos, los medios de acción y la distribución de responsabilidades del Plan Pastoral de Evangelización. Ante la realidad de extrema marginación y pobreza, de analfabetismo, de enfermedad y de mortalidad, sobre todo infantil de la población, el plan conjuga, desde el primer momento, un doble vertiente de promoción humana y de evangelización, debidamente compenetradas entre sí.

1. LA PROMOCIÓN HUMANA

Entendiendo la misión evangelizadora en su sentido pleno e integral, se han promovido diferentes programas de promoción humana, con el fin de aliviar algunas necesidades sentidas como más urgentes por las comunidades indígenas y campesinas.

1.1. Residencia de Estudiantes “San Agustín” (RESA)

La Residencia de Estudiantes “San Agustín” (RESA) fue creada en abril de 1978 para acoger estudiantes, niñas y varones, procedentes de comunidades indígenas y campesinas. La Residencia comenzó con 25 estudiantes. Posteriormente la cifra se elevó hasta 100. Se les ofrece así la posibilidad de asistir al primero y segundo Ciclo del Colegio Secundario de Tolé.

La RESA cuenta con la colaboración de tres profesores que, formando parte del Equipo misionero, realizan con estos jóvenes la labor de orientación y refuerzo académico. Los padres de la Misión participan en la dirección y en la formación humana y cristiana de estos niños.

En el año 1995, con ayuda económica de “Justicia y Paz”, de la Provincia Agustiniana Matritense, y con fondos de la Provincia misma, se construyeron nuevas instalaciones dentro de la Residencia: seis salones de estudio (uno de ellos para ordenadores y otro para máquinas de escribir), seis dormitorios, ocho habitaciones para profesores y un pabellón para sanitarios. Todas estas nuevas estructuras se levantaron con modernas técnicas de construcción y nuevos diseños arquitectónicos.

En el año 2006 se adquirió una casa en la ciudad de David para convertirla en residencia para estudiantes de la RESA que accedan a estudios universitarios.

1.2. Promoción agropecuaria

En octubre de 1978 se puso en marcha, con una subvención de Misereor (Alemania), un amplio proyecto agropecuario (PACTO). Contamos hoy día con dos ingenieros agrónomos a tiempo completo, cuatro extensionistas y 20 promotores.

Este programa ofrece capacitación a los indígenas y campesinos del Distrito de Tolé. Los seminarios se ofrecen durante todo el año, cuatro días al mes, en el C.M.J.O. de Tolé. Los promotores agropecuarios provienen de diferentes comunidades del distrito y se convierten en agentes multiplicadores de nuevas técnicas adaptadas al medio.

El programa ofrece pequeños préstamos en insumos agropecuarios y asesoría técnica a los grupos organizados en las comunidades.

Se han creado tres microcentros agropecuarios para lograr que los servicios de este programa puedan proyectarse a las comunidades más alejadas.

Particularmente exitoso está siendo el programa de piscicultura, iniciado con la construcción de amplios estanques en las proximidades del Centro Misional, y continuado con la apertura de multitud de pequeños estanques familiares

1.3. Promoción de la mujer

Este programa se inició en septiembre de 1974. Apoya la organización y concienciación de las amas de casa en las comunidades del distrito. Promueve actividades, especialmente en los aspectos considerados tradicionalmente más propios de la mujer, corno cuidado de los niños, atención al hogar, nutrición, etc. Se ofrecen cursos de costura en el C.M.J.O. a un grupo de jóvenes.

Tras el primer cursillo, se abren cinco centros y, posteriormente, ocho más. Hoy cuenta con instalaciones propias, instrumental, materiales y, sobre todo, con una profesora que, a tiempo completo, visita, anima y orienta los muchos grupos que existen a lo largo y a lo ancho de la geografía toleaña.

1.4. Otras actividades de promoción humana

En los últimos cuatro años, el C.M.J.O. ha canalizado recursos económicos de diferentes agencias nacionales e internacionales, ofreciendo su apoyo a las comunidades para la construcción de puentes, aulas escolares, acueductos, capillas, etc.

2. LA ACCIÓN PASTORAL Y EVANGELIZADORA

El Centro Misional tiene bajo su responsabilidad un triple campo de acción pastoral:

– la comunidad cabecera de Tolé.

– la población campesina.

– los indígenas gnöbe o guaymíes.

La atención a la comunidad cabecera de Tolé se desarrolla desde el Centro Misional y desde la parroquia de San José Obrero

La pastoral en la comunidades del campo llega a más de 80 comunidades campesinas e indígenas del distrito de Tolé, organizadas con uno o más ministerios laicales. Entre los ministerios, en cada comunidad, destacamos los Delegados de la Palabra, que se reúnen dominicalmente con sus respectivas comunidades para la Celebración de la Palabra. Hay también catequistas, cantores (niños y jóvenes que animan la celebración dominical); promotores agropecuarios; promotores voluntarios de salud, grupos de promoción de la mujer, etc. Todos estos ministerios se ejercen de forma voluntaria como un servicio a la comunidad.

En 1992 fueron seleccionados, de entre los Delegados de la Palabra, cuatro “animadores” que forman parte del Equipo misionero, y tienen la misión de visitar las comunidades, coordinar las actividades pastorales de una zona de la misión, y preparar para la celebración de los sacramentos. Dedican dos días a la semana para estas actividades.

Estas y otras actividades y programas coexisten con el de las giras permanentes de los religiosos, religiosas, animadores, delegados de la Palabra, en incesante búsqueda de una educación en la fe y la administración de los sacramentos.

Este proyecto depende de las ayudas externas que recibe. Por eso, si quieres colaborar puede hacerlo por los medios siguientes:

1º Mediante cheque nominativo a PROVINCIA AGUSTINIANA MATRITENSE

2º Transferencia bancaria a PROVINCIA AGUSTINIANA MATRITENSE (Misión Tolé) Banco Santander nº de cuenta 0030/1454/84/0001164271.

Si deseáis obtener el documento con el que podéis desgravar el IRPF debéis enviar el resguardo de ingreso al P. Ecónomo de la Provincia con vuestro nombre, apellido y NIF.