Grupos Tagaste

El nombre de estos grupos viene del nombre del pueblo donde nació San Agustín: TAGASTE, un pequeño pueblo en la zona oriental de Argelia, próximo a la frontera de Túnez. TAGASTE se llama hoy Souk-Ahras.

Teniendo en cuenta las edades y el proceso de madured de sus mienbros, los grupos se organizan en dos etapas: Tagaste I y Tagaste II.

Tagaste I

Edad: De 11 a 13 años.

Número: 12-15 miembros.

Grupos de AMISTAD con JESÚS AMIGO.

Tagaste

Objetivos:

  • Descubrir la figura de Jesús como el amigo que nunca falla y es capaz de llenar toda la vida.
  • Vivir la amistad y, desde ella, buscar lo mejor de la vida.
  • Iniciarse en las experiencias fundamentales de la vida humana y cristiana. (La sinceridad, la ayuda mutua, el compañerismo, el espíritu de colaboración, el silencio, la oración…).
  • Aproximarse a la figura de SAN AGUSTÍN como alguien que amó a sus amigos, amó la vida, amó el estudio, amó a Dios, amó a la Iglesia.
  • Querer SER, querer CONOCER, querer COMPARTIR.

Medios:

  • Reuniones periódicas, cuyo calendario se  fija al comienzo de curso.
  • Arrancar de experiencias concretas de vida.
  • Tiempo para el diálogo, para la celebración, para la oración, para las actividades al aire libre.
  • Campamento en verano. La vida en común pone a prueba la verdad del compañerismo, el espíritu de colaboración y la capacidad de sa­crificio. Las actividades al aire libre despiertan la creatividad, el res­peto a la naturaleza, el amor a lo pequeño y sencillo.
  • Encuentro anual con otros GRUPOS TAGASTE I.

Tagaste II

Edad: 14-17 años.

Número: Aproximadamente 15.

Objetivos:

  • Situar en el centro de la vida la persona de Jesús y su evangelio.
  • Conocer los contenidos de la fe recibida en el bautismo para celebrar­la y compartirla (En este contexto puede tener lugar la celebración del SACRAMENTO DEL ESPÍRITU. A estas edades hay que poner ya el pie en el camino de la fidelidad).
  • Vivir la fe en clave agustiniana: amistad, comunidad, interiori­dad, búsqueda de Dios, servicio a la Iglesia.
  • Adoptar una postura constructiva frente al mundo para trans­formarlo según el plan de Dios.

Medios:

  • Reunión semanal.
  • Convivencias, Celebración de la Pascua, Campamento…
  • Participación en las actividades juveniles diocesanas e intercambio con otros grupos…