Un grupo agustiniano es…

Un GRUPO AGUSTINIANO es un lugar privilegiado para crecer en la personalización de las experiencias humanas fundamentales y en la maduración de la fe, para aprender a ser y a compartir.

El GRUPO AGUSTINIANO nace y vive en función de una propuesta incuestionable: el seguimiento de Jesús. Es la gran opción de fondo, la razón de ser del grupo. El sustantivo es cristiano, agustiniano es un adjetivo. Lo primero, sin dudarlo, es el carácter cristiano. El sello agustiniano del grupo es la amistad vivida en comunidad, según el modelo de aquellos primeros cristianos que tenían un solo corazón y una sola alma en Dios (Act. 4,32-35).

Porque la amistad ayuda a crecer (SAN AGUSTÍN, Comentarios a los Salmos 83,10) y necesitamos de los demás para ser nosotros mismos (Id. 125,13), la amistad no es un matiz sino un elemento básico de la antropología agustiniana. La amistad verdadera invita al encuentro y abre a la acogida. Nace así el grupo, la pequeña comunidad. Un riesgo es convertir el grupo en una isla de felicidad o en un regazo que infantiliza. El GRUPO AGUSTINIANO exige la amistad compartida y la acción misionera.

La referencia fundamental del grupo no es San Agustín, su vida o su pensamiento, sino el seguimiento de Jesucristo. Más importante que la pertenencia es la referencia. Dicho de otro modo: ¡Cuidado con la idolatría del grupo! Si el grupo no está al servicio de Jesucristo, hay que revisar su orientación. Un grupo es cristiano si Jesucristo está en el centro. La Eucaristía será el punto de partida y el punto de llegada de todo el trabajo del grupo. En torno a la Eucaristía se construye el grupo, la comunidad cristiana. Una Eucaristía que borra todas las diferencias y es signo de la salvación que Dios va operando en nosotros. Si el grupo agustiniano no es, antes que otra cosa, cristiano, estamos ante una pirueta imposible.

El GRUPO AGUSTINIANO se identifica con tres realidades de la vida cristiana:

– La CONVERSIÓN, imperativo personal

– El REINO DE DIOS COMO TAREA

– La IGLESIA, SIGNO Y SERVIDORA DEL REINO.

Y se nutre de una espiritualidad característica: la espiritualidad agustiniana.

Una experiencia concreta son los Grupos ‘TAGASTE”, “CASICIACO”¿Cómo funcionan? ¿De qué modo están organizados? La estructura organizativa es sencilla y funcional.