La vida: tiempo para aprender amar

[La vida le había enseñado]… que vivir es un poco de tiempo concedido a nuestras libertades para aprender amar y prepararse al eterno encuentro con el Amor Eterno. Esta es la certeza que quisiera poder ofrecer en herencia. Porque esta certeza es la clave de mi vida y de todo lo que hice. (A Pierre , Testamento, 93).

Y el tercero [mandamiento], es la certeza de que esta misteriosa libertad que hay en nosotros no tiene otra razón de ser que la de hacernos capaces de responder con amor al Amor. (Ibid. 94).